Cirugía de Catarata

CIRUGÍA DE CATARATA

Cirugía de Catarata II

Con la cirugía de la catarata (que es el cristalino que se ha opacificado) pretendemos restaurar la visión del ojo afectado, sustituyendo el cristalino por una Lente Intraocular (LIO).
A través de la historia se han ideado diferentes procedimientos para remover la catarata o al menos alejarla del eje visual.
Hoy en día el procedimiento ideal en la mayoría de los casos es la facoemulsificación.

EXTRACCIÓN INTRACAPSULAR

Es una técnica muy antigua que consiste en la extracción del cristalino incluyendo su envoltura (cápsula). La incisión requerida debe ser lo suficientemente grande para permitir la salida del cristalino completo (aproximadamente 14 mm). Esto aumenta el tiempo de recuperación y el riesgo de astigmatismo (deformidad de la córnea). No se puede implantar un lente intraocular para reemplazar el cristalino ya que no hay cápsula para sostenerlo. Por lo tanto debe utilizarse lentes de contacto o anteojos con altos poderes convergentes después de la cirugía.

EXTRACCIÓN EXTRACAPSULAR

 Este procedimiento consiste en realizar una incisión de aproximadamenteDE 12 mm para lograr la extracción del núcleo completo. No se remueve la cápsula y por esa razón se puede implantar un lente intraocular. Se requieren múltiples suturas las cuales deben ser cuidadosamente tensionadas para evitar el astigmatismo.
Esta técnica se utiliza en muy raras ocasiones en los países desarrollados.

FACOEMULSIFICACIÓN

Es la técnica más moderna para operar las cataratas. Permite la extracción del cristalino a través de una incisión de 2,2 mm para la mayoría de cirujanos.
Sin embargo nosotros utilizamos técnicas más seguras y avanzadas de Microincisión y lo extraemos por 1,8 mm.
La facoemulsificación (“faco”) utiliza una sonda de ultrasonido o láser para fraccionar mecánicamente el cristalino y luego aspirarlo. Finalmente se implanta un lente intraocular que reemplaza el cristalino. En la mayoría de los casos no se requiere sutura ya que la incisión es lo suficientemente pequeña para sellarse por si sola. El riesgo de astigmatismo y de cambios bruscos de presión dentro del ojo es mínimo. El procedimiento es tan seguro que se puede realizar con anestesia tópica (gotas de anestesia en el ojo). La recuperación de la visión es extremadamente rápida y no requiere suspender las actividades cotidianas del paciente.

facoemulsificacion

TIPOS DE LENTES INTRAOCULARES (LIO)

Se puede implantar una lente LIO MONOFOCAL AOMODATIVA, corrige las dioptrías adecuadas para ver bien de lejos y cerca, corrigiendo la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo si lo hubiera y además la presbicia.

Estas lentes intraoculares permanecen en el ojo durante toda la vida y su corrección refractiva es muy estable, siendo muy raros los cambios en la graduación. El único inconveniente que a veces puede ocurrir, es que la cápsula posterior del cristalino que dejamos transparente después de la cirugía sufra una opacificación, situación que origina que vea muy borroso y precisemos realizar entonces una capsulotomia con laser yag.

Lente Intraocular

La mayoría de personas con catarata se benefician con una cirugía de este tipo. Los mejores resultados se obtienen en personas con catarata en etapa inicial. es preferible no esperar a que la catarata “madure” y quite mucha visión ya que un cristalino muy opaco se torna demasiado duro para el facoemulsificador. En general está indicada la cirugía tan pronto como la visión no se la adecuada para realizar las actividades cotidianas.

En las manos de un buen cirujano este procedimiento es extremadamente seguro debido a las siguientes ventajas:
Incisión pequeña (2 mm): Se evita de esta manera el uso de suturas que puedan producir astigmatismo. No se producen cambios bruscos de presión dentro del ojo, reduciendo el riesgo de hemorragia.
Anestesia tópica: Puede realizarse utilizando gotas de anestésico sin necesidad de inyecciones y sin los riesgos de una anestesia general.
Recuperación inmediata: No requiere hospitalización ni vendajes sobre el ojo. El paciente puede reincorporarse a sus actividades inmediatamente.
Mantiene intactas las estructuras del ojo: Al ser tan pequeña la incisión, el ojo mantiene sus características normales de resistencia.
Al igual que cualquier otra cirugía, la facoemulsifiación tiene riesgos muy poco frecuentes. Nunca existe garantía para cirugía y un cirujano no puede ofrecer garantías del 100%. Una de cada 100 personas que se operan con esta técnica sufre algún tipo de complicación. En la mayoría de los casos existe solución para el problema. Las complicaciones severas son extremadamente infrecuentes.

Previo a la cirugía su oftalmólogo debe realizar un examen completo de sus ojos para asegurarse que usted no sufre alguna enfermedad o condición que impida realizar el procedimiento o empeore el pronóstico. Es de vital importancia realizar una medición de la longitud de su ojo y curvatura de la córnea para calcular el poder del lente intraocular que se va a implantar. No se necesita ningún tipo de preparación especial por parte del paciente.

Durante el procedimiento usted estará recostado en una camilla en la sala de cirugía. Frente a usted estará el microscopio operatorio, el cuál emite una luz brillante. Un pequeño aparato sostendrá sus párpados para que no interfieran con el procedimiento y para que usted no deba preocuparse en parpadear.
Durante la cirugía debe mantener su ojo lo más quieto posible. Esto se logra mirando un punto fijo. En este caso la luz que emite el microscopio es un buen punto de referencia. Sentirá las manos del cirujano sobre su frente y el sonido del facoemulsificador, semejante al de una cortadora de pelo eléctrica.
En algunos momentos durante el procedimiento sentirá agua fría sobre su ojo que en ocasiones puede correr por su mejilla. No es más que la solución utilizada para mantener su ojo hidratado y para lavar cualquier partícula que pueda interferir con los resultados.
Es importante que alguien lo acompañe a la clínica donde se realiza el procedimiento ya que después de la cirugía la visión será lo suficientemente borrosa para no permitirle conducir un vehículo durante las 12 primeras horas.

La facoemulsifiación se realiza con anestesia tópica (gotas de anestésico) y no requiere inyecciones de anestesia ni anestesia general. El paciente está despierto durante el procedimiento pero sus ojos están anestesiados. Esto quiere decir que no siente nada en sus ojos, no hay molestia ni dolor. El procedimiento tiene una duración aproximada de 15 minutos por cada ojo. Una vez terminado el procedimiento usted podrá ir a su casa sin necesidad de hospitalización.

Es importante no tocar el ojo el primer día y no poner presión sobre este durante 5 días (especialmente no fortarse). Es normal que se presente una ligera molestia en los ojos el mismo día de la cirugía (similar a tener una pestaña dentro del ojo). En general no se requiere ocluir los ojos, de manera que el paciente sale caminando por sus propios medios de la sala de cirugía aunque la visión será borrosa durante los primeros 2 o 3 días debido a la mínima inflamación que se produce.
Es de gran importancia aplicar las medicaciones que le sean indicadas, generalmente gotas oftalmológicas. Quince días después puede realizarse cualquier actividad como si nunca se hubiera operado. Con la facoemulsifiación no existe el riesgo que existía con otros procedimientos donde el ojo perdía sensibilidad y por tanto un golpe se convertía en una situación de alto riesgo. La estructura del ojo se mantiene y por tanto tiene las mismas características de un ojo que no se ha operado.

Más del 90% de las personas alcanzan una visión mayor del 20/40. En algunos casos no mejora hasta ese punto si existe alguna enfermedad enb la retina. De aquí la importancia de un minucioso examen previo a la cirugía. Se hace necesario el uso de gafas para la lectura, aunque en la mayoría de personas que desarrollan cataratas esto ya era necesario antes de la cirugía debido a la presbicia, una condición asociada con la edad.

En algunos casos con el paso del tiempo la cápsula posterior puede opacificarse quitando visión. En este caso se hace necesario realizar una capsulotomía (pequeña apertura) con láser YAG. Este procedimiento no requiere hospitalización ni incisiones en el ojo y no produce ningún dolor, por lo que no requiere anestesia de ningún tipo y se realiza en el consultorio de manera ambulatoria.

Con la cirugía de la catarata (que es el cristalino que se ha opacificado) pretendemos restaurar la visión del ojo afectado, sustituyendo el cristalino cataratoso por una Lente Intraocular (LIO)