Cirugía de la Presbicia

UN INNOVADOR PROCEDIMIENTO ELIMINA LAS GAFAS PARA LEER

CIRUGÍA DE LA PRESBICIA (VISTA CANSADA)

Además de compensar la Presbicia con el uso de gafas, es posible corregir la vista cansada con diferentes técnicas quirúrgicas, que indicadas individualmente en cada persona, según sus requerimientos profesionales y sus quehaceres habituales, pueden hacer que sea independiente el uso de gafas.

Todas las técnicas actuales para la corrección de la presbicia se realizan de forma ambulatoria (sin hospitalización) y bajo anestesia tópica (gotas anestésicas en el ojo), son rápidas, apenas duran 15 minutos, con mínimas molestias, y la recuperación visual empieza casi inmediatamente después de la cirugía.

IMPLANTE DE LENTES INTRAOCULARES MULTIFOCALES

Con la cirugía sobre el cristalino, denominada Lensectomía Refrectiva, o con cirugía de la catarata (que es el cristalino que se ha opacificado) podemos conseguir el mismo efecto, con el implante de una lente multifocal o acomodativa, con las dioptrías adecuadas para ver bien de lejos y de cerca, corrigiendo la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo si lo hubiera, además de la presbicia.

Este procedimiento lo utilizamos en personas con edad superior a los 60 años que presentan defectos refractivos asociados de lejos, o un cristalino con presencia de catarata en mayor o menor grado.
Estas lentes intraoculares permanecen en el ojo durante toda la vida, y su corrección refractiva es muy estable, siendo muy raro los cambios en la graduación. El único inconveniente que a veces puede ocurrir, es que la cápsula posterior del cristalino, que dejamos transparente después de la cirugía, sufra una opacificación, situación que origina que se vea muy borroso y precisemos realiza entonces una capsulotomía con láser yag.

Con esta técnica podemos conseguir unos resultados excelentes, pero tenemos que tener en cuenta que la perfección de un ojo joven, sin ningún defecto refractivo no se puede conseguir. Por ello, todos los especialistas en cirugía de la presbicia coincidimos en lo importante que es, previo a la cirugía, realizar un examen minucioso y completo de los ojos, que garantice que no sufre ningún tipo de enfermedad o condición que contraindique la cirugía o pueda empeorar la función visual del paciente.